SOBRE LA PIEDRA DE LA ELOCUENCIA. Por Alberto Puyana


Curiosidades históricas.

No hace mucho, en una conversación semi-privada con el "alma mater" de este blog y con su "socio-compinche", no sé por qué razón salió el tema de la "Piedra de la Elocuencia" y prometí contar esta historia.

Dicha piedra está en la torre del homenaje del Castillo de Blarney a las afueras de la ciudad de Cork (Irlanda) y fue regalo de Robert the Bruce (Rey de Escocia) a Cormac McArthy en aquel entonces Rey del Munster de Irlanda en gratitud por su ayuda en diversas campañas militares.

Cuenta la leyenda celta que dicha piedra tenía la cualidad mágica de otorgar el Don de la Elocuencia a aquel que la besara o la tuviese en su poder.

Fueron muchas las ocasiones en que la Reina Isabel I de Inglaterra (según muchos historiadores, la mejor regente británica de todos los tiempos) mandó emisarios reales a la corte de Cormac McArthy con la intención de que rindiera pleitesía a la Reina y lealtad a la corona de Inglaterra.
No se sabe cómo ni por qué, fueron muchos los emisarios que regresaron con las manos vacías, sin ninguna declaración formal y sin ninguna muestra de "rendición" a la Reina.
Sorprendentemente, todos volvían "hipnotizados" por la "elocuencia" de McArthy, que con mucha palabrería, mucho adorno y mucha reverencia y adulaciones, terminaba por prometer futuras rendiciones que jamás se llevaron a cabo.

Muchas palmaditas en la espalda, mucho "que buenos sois", mucho "sois los mejores", etc.....y el final siempre era el mismo. Ya os daré lo que me pedís algún día.

Ahora que lo pienso....esto me suena de algo.

Juraría que por la Dirección de nuestro querido hospital, mas de uno ha besado la dichosa piedra, porque una vez tras otra, reunión tras reunión, se van echando balones fuera sobre temas fundamentales para el buen funcionamiento de la dinámica de trabajo hospitalaria.

Y esa sensación de hipnosis, permanece en nuestras mentes largo tiempo....pasan los días, las semanas y los meses....y seguimos con pocos celadores, pocos recursos, pocas soluciones, pocas ganas de arreglar las cosas, pocas ganas de protestar...eso sí: el trabajo es el mismo y el cabreo general, idéntico.

Hipnotizados, pero encabronaos (con perdón de la expresión).

En definitiva, toda leyenda tiene su fiel representación en la más cruda realidad del día a día sanitario.

Moraleja: El día que encuentre la puñetera piedra....LA REVIENTO (bueno, a lo mejor me la quedo un tiempo).

Sin acritud, como siempre.

Carlos Núñez

#EnfermeraCtivista, #runner (en transición), adicto a la web 2.0 y desde hace unos meses padre en prácticas. Capitaneando grupo fantastico de enfermeras, en La Jungla de Medicina Interna, e intentando proporcionarles las herramientas que necesitan para mejorar en su trabajo. @carlosnunezo

2 comentarios:

  1. Qué pena da que los que están por arriba y nos tienen que ayudar y velar por nosotros cuando la cosa se pone fea, siempre se escaquean o nos sueltan parrafadas sin sentido con tal de intentar despistarnos, parrafada dirigida a que no les pidamos ayuda. ¡¡En todos los sitios pasa los mismo!! «Deben de hacerles una prueba para ascenderlos», pensaba yo, pero va a ser esto, va a ser que tienen un objeto: llámese piedra o lo que sea, que les proporciona ese don. ¡Pero fíjate, siempre había pensado en un objeto fálico y no en una piedra!
    Besos miles.
    P.D. Ya en serio: mi apoyo más absoluto es vuestro...!

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  2. yo fui hace menos de dos meses y me pegue el morreo con la piedra! ir hasta blarney y no besarla es un sacrilegio! a mi me encanto el sitio, pero hacia muchisimo frio! aparte que dicen que es una cosa que se tiene que hacer antes de morir.... un saludo!

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